Se usaba cuando los esposos se iban a
guerra, viajes de negocios, o simplemente cuando se ausentaban por un largo
tiempo. Les ponían a sus mujeres el cinturón y existían 2 llaves: una la tenia
el marido y otra el sacerdote. Si el marido no veía a la esposa en un año, el
sacerdote en un plazo de 4 años decidía quitarle el cinturón.
El objeto ganó popularidad en Inglaterra en el siglo XIX gracias a un libro cuyo contenido lo
describía como "una de las cosas más extraordinarias que los celos masculinos hayan realizado". El
libro describe cómo era usado el objeto para asegurar la fidelidad de las damas
que se quedaban solas en casa mientras los aguerridos maridos iban a luchar a
las Cruzadas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario